La justificación de mi falta todos los lunes a clase
⊆ 11:49 by Lampa Producciones | ˜ 0 comentarios » A mis amigos letrados y a los no tanto
Percatándome sobre la injurinte hora de hoy, lunes, no sé la fecha, eran ya las 11:00 a.m. y yo que había faltado al albergue educativo, la pirmera mierda más grande echa por el ser humano occidental, mi abulia diaria por la vida me hizo coger la revista de mi madre "belleza" para buscar un archivo interesante, quizá tal vez una columna de algún escritor reconocido; lo único con lo que llegué a toparme fue con el hediondo escritor sexópata Jaime Bayly, que ilustraba sobre su memorable boda en Miami, y el cura que le cobraba hasta en su programa, fue ahí que me di cuenta que este escritor era un buen conductor de TV, como escritor mejor no comento, pues, el estiércol comentado deja de ser estiércol. El accésit de dicho autor llenó de sueño y ganas de dormir mi vulnerable alma y de repente me exitó las ganas de un estado onírico hedonista; con esa idea decidí echarme en mi dulce plaza y dormir, abrí el pliegue mal formado y me metí bajo los prolíficas mantos. Comencé a soñar casi instantaneamente el cerrar de mis ojos... lo siguiente no viene a ser la continuación de un libro mal redactado, ni una pesadilla, aunque, si la fuese, sino mas bien un acontecimiento real que se metió en mi sueño y mi subconciente lo asimiló,tanto que por eso he decidido extrañar Trilce, por la culpa de Jaime Bayly.
La filis con que consigna el escritor argentino Jorge Luis Borges en su libro Ficciones puede llegar a magnetizar la mente humana que no entiende la guapura literaria del don humanístico que ya no existe, como a mí. Me situaba en el cuento Pierre Menard, autor del Quijote en El jardín de senderos que se bifurcan escrito por el filántropo autor en 1941, y llenaba de regozijo la psiquis herida de un día del cual no había vivido pero me notaba hastiado, y aún mas, pues, me situaba en un vehículo de transporte público muy incomodo y horrendo, denomido "Kombi". no pienso dar la ubicación donde tomé asiento pero estaba pegado a la persiana y algo confortable, en la fila del hombrecito de los pantalones remangados y la camisa con diaforesis por el arduo trabajo. Justo en la parte que habla de la enumerable obra del nosequién, Menard, sufrí una catarsis que me llevó a soñarme en el mismo sueño y no poder soñar introducido en la soñolencia. De pronto el carro me sacudió con tal magnitud que volví a aparecer despierto con mi tomo en la mano y en el mismo sitio, por el contexto abiótico donde me hallaba sabía que no me encontraba en la realidad, pero quería seguir con episodio, miré a los costado sde mi asiento y el transporte no era igual antes del lapsus, si no tenía el dolbe o el triple de personas metida dentro de un carro ; calculaba un pletórico de cuarenta y dos personas en un carro para veinticinco, una difencia de tomar en cuenta, el hedor que se respiraba adentro era insoportable, era inimaginable y la gente conversaba de lo más apaciblemente; cuando en eso vi una mano que salía de entre las masas y mi ser comenzó a irselé la sangre a los talones, luego se escabulló otra mano entre los cuerpo del contexto turbió hasta que salió una testa de de una persona mestiza y reconocí su labor en el momento que me pidió que le remunerara el servicio de trasladarme a unlugar del cual no me daba por enterado (en un sueño uno no tiene muchas cosas en claro), apereíó un problema aun mas grande, mi mano que estaba sosteniendo mi libro no llegaba a dar con el bolsillo de mi mochila que se encontraba entre mis piernas adormecidas por la incomodidad del viaje. Traté de agacharme golpeé con el codo al individuo que se me encontraba adyacente al costado derecho, era una persona de tez muy blanca, con arrugas muy pronunciadas, no de mucha edad pero la suficiente como para contravenir mis ideas(digo eso por que estamos en el Perú), su grasa corporal era lo suficiente como para regalar, y sus ojos eran tan profundos que daban miedo y para el mal del momento me miraba de mala manera por gazapar su cuerpo, así alla sido con la menor intención; en ese momento las palabras quedaron cortas y no podía alcanzar el dinero para pagar al cobrador que me miraba ya con cara de pocos compañeros, hasta que por fin toqué una moneda logré sacar, era la mitad del precio designado, se lo di con miedo y le dije que esperara un poco mas, y volvi con toda esa sinfonía de movimientos amedrentados, al final llegué a pagar complete y me quede sin un solo sentabo; el placer de dormir lo temaba mas en cuenta con el transcurrir de los minutos y me encontraba mas descomplexo; despues de todo ese espectaculo y con algo de desosiego miro la ventana que daba a mi lado para enseñarle a mis ojosla belleza de la vida, econtré uno de esos cuerpos de mujeres que a los hombres nos hacen volar del universo, era una morena tan bella que hizo fantasear una boda con otra persona, y justo cuando volteo la mirada para el interior de la Kombi mis ojos se percataron que la morena había ingresado y como yo me encontraba cerca de la puerta la podía ver y como se situaba en la galera, tan apretada por la muchedumbre salvaje. De cerca era más esbelta de lo que se veía en la calle y entonces llego a acercarse tanto que se puso al costado del adiposo hombre que ni interes prestaba a esta mujer; la bella me miraba cada cierto tiempo y yo sabía lo que tenía que hacer en ese instante, darle el paso para que tomara reposo en mi lugar, con eso le hablaría y le daría mi bolso para que su cariacontecida figura(por el echo de estar de pie e incomoda) lo cargara, fu e en eso que con el mismo percansé de la moneda tomé la mochila inclinando la cabeza para recogerla y me tope con algo casi asqueroso, había una incircunscrita, monumental, incontable, inconmensurable cantidad de gargajo, así es, salivazo que manchaba toda mi bufanda color beige y mi casaca jean hasta dar con mi libro. No sé como pero tenía eso encima mío, no supe que hacer y la chica me continuaba mirando con el mismo asco que la opertura de su llegada, concluí que se fijaba en mí por esa razón, y yo sentí ganas de meter mi cabeza bajo tierra por la estupidez de sentir verguenza por algo tan natural de babearse cuando uno duerme. Traté de limpiarme lentamente durante el camino infinito al lugar que aún desconocía para que las personas no se dieran cuenta. La galera bajo su velocidad por el tráfico del transito que había y yo decidí continuar con mi lectura tan filosófica y el aire se contaminó con una flatulencía sonora del individuo que se hallaba adelante mío, su risa nefasta lo delato por adelantado, mi ubicación se llenaba de ese olor y mis ojos lagrimeaban por el ácido y fétido olor que me acompño durante tres inagotables minutos. El movimiento de la maldita galera incremento su descoordinación y nos hacía saltar a todos y ami que me situaba al costado de una ventana, hacía que mi cabeza golpeara con dicho objeto a cada rato. la incomodidad incrementó tanto que me olvide por completo de leer el libro que tenía en manos. De lo único que no podía quejarme era de la radio, puesto, estava aberiada, eso creía, hasta que de la nada comenzó a sonar la música mas parasitaría del mi estado anímico, a toda fuerza empezó a escucharse el regaeton; en eso la gente comenzó s sentinse como en gaudeamus colectivo y recitaba los versos de estas satánicas canciones. Mi visión se nublaba mas y el dolor de mi testa se agudizaba y me dije por que no hago estoy lo hice... golpeé tanto al extraño de mi costado que le hice votar espuma por la boca, bueno aunque sea lo imaginé... Pero el sentido común de las cosas indicaban que podía explotar en cualquier momento y volverme un actor del Scorsese de los 80´. El magnitud de la música aumento tanto que ya no podía escuchar lo que decían la persona de mi costado cuando hablaba por celular. Recordé lo que decia el Dr. Floreinst Rowling en su libro My personal computer publicado en el año 2004 con la intención de que la gente tomara conciencia que este mundo se fragmentaba mas a lo personal que a lo colectivo, en ese momento entendía lo que quería decir este sujeto. El maldito olor, la transpiración, el bullicio, el roze de la gente, los calxon desafinados, los semaforos, etc; llegué a la deducción que podía asesinar a unas diez personas y luego comer pizza tranquilo en mi garbo maximisado. Definitivamente Mr.Ben Pon jamás imaginó que usarían el nombre "kombi" de su idea de comercializar los Volkswagen Type 2 acá en américa, tal vez en estos momentos su memoria se este retorciendo de la desmemoración y la infamia. Así viaje unos minutos hasta...
Me levante formidoloso de no aparecerme de nuevo en esa galera demoniaca, eran las 11:35 p.m. bañado en espanto y con las frasadas removidas y ya casi olvidandome de las peores partes del sueño; volteé mi cabeza para el lado de mi velador y me di con el artículo publicado por Bayly en esa revista, con su foto mirandome a los ojos y yo introspectando mas en su mirada procelosa y yo tincar con la decisión de esta noche hacer mi mochila para llegar temprano al aula.
Gabriel Rossel Soriano




